(4/5)

COMEDIA HÁBILMENTE CONSTRUIDA INSPIRADA EN BECKETT

"Llorarás de risa"

Revisión 13 de marzo de 2023. Por Tom Wicker, The Stage. Jackson's Lane, Londres.

Tomando su título de una reseña del clásico existencial de Samuel Beckett de 1953 Esperando a Godotesta comedia de Producciones Little Soldier combina el humor chorra con un sentido irónico de las frustraciones profesionales de la compañía. Con sólo una hora de duración y dirigida por Úrsula MartínezLa obra se desarrolla en varias pistas que se entrecruzan. Sus creadoras e intérpretes, Mercè Ribot y Patricia Rodríguez, cofundadoras de Little Soldier, aparecen con trajes holgados que evocan al desventurado dúo Vladimir y Estragón de Godot. Pero los retazos de Beckett se entretejen en una semirrecreación de una promoción de Andalucía de 2018 que representaron en Westfield Stratford City, una combinación en la que se ponen rápidamente trajes de flamencos, sueltan chistes pesados y bailan.

 

Hay un ingenioso gag visual que surge de las imágenes de vídeo de la pareja llegando a ese concierto en el este de Londres, que les hizo cuestionarse su elección de profesión. De ahí a sincronizar los labios con las palabras de algunos de los muchos actores blancos que han actuado en Esperando a Godot, algunos de ellos en la Royal Shakespeare Company de ese otro Stratford upon Avon, hay una transición perfecta. En una fracción de segundo, hay un mundo de comentarios sobre el estatus teatral y quién tiene acceso al canon teatral, pronunciados por dos intérpretes femeninas que con demasiada frecuencia se han encontrado en el papel de criadas españolas o trabajadoras del sexo.

La repetición, cada vez más agotada, es el trasfondo del espectáculo, que evoca los temas de Godot incluso cuando lo critica, con la lengua firmemente en la mejilla. Los vanos intentos de Ribot y Rodríguez por conseguir que la infame y controladora propiedad de Beckett les permita representar la obra en su totalidad -intercambios que se muestran en correos electrónicos proyectados- desembocan en un hilarante y desalentador bucle de confusión derivado del hecho de que son dos mujeres que quieren interpretar a cinco personajes masculinos. Llorarás de risa de lo absurdo que es.

La habilidad de la obra, y de la brillantemente simpática y despreocupada payasada de Ribot y Rodríguez, radica en la forma en que aborda temas serios como la burocracia, la ley de derechos de autor, los trabajos corporativos de mierda y la dificultad de seguir una carrera creativa. Guiña el ojo al público, pero evita la superficialidad. Desde el variado diseño de sonido de John Biddle hasta la escenografía de Verity Quinn y la iluminación de Simon Bond, el teatro nunca se trata como una broma desechable. Y encaja con las mismas preguntas que a menudo se plantean a la obra de Beckett: ¿merece la pena el esfuerzo de comprometerse? ¿Significa algo? Aquí, al menos, deberíamos estar agradecidos por la persistencia de Little Soldier.

Tom Wicker en El escenario

Más reseñas

  • ★★★★★ Dos Flamencos bailan y te invitan a visitar Andalucía, y luego lo vuelven a hacer, y luego otra vez. Y su sufrimiento y su falta de sentido se hacen patentes mientras intentan encontrar razones para seguir haciendo lo que hacen.

  • ★★★★☆ Respuesta metateatral a Esperando a Godot, Nothing Happens (Twice) es tan ingeniosa y honesta que para mí supera por completo al original y se convertirá en la vara de medir a Beckett.